En la edición 98 de los Premios Oscar, que se desarrolló este domingo en el Dolby Theatre de Hollywood, el anfitrión Conan O'Brien se refirió al castigo a pedófilos en Estados Unidos, la preocupación por la inteligencia artificial y la esperanza. Por otro lado, varios participantes se manifestaron por la defensa del futuro de los niños y en contra de las mentiras para impulsar la guerra.
Durante la alfombra roja, varios famosos portaron pines de Artists4Ceasefire, en apoyo a Palestina, como la actriz Saja Kilani, de La voz de Hind Rajab, y su productor, el francés Nadim Cheikhrouha. También hubo quien portó accesorios con los que hacían patente la crítica a la actuación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) estadunidense.
El actor Javier Bardem luciendo el lema “No a la guerra” y defendió la necesidad de recuperar el lema de 2003 porque, “ante las mismas mentiras que con la guerra ilegal de Irak” y clamó contra las “acciones tan violentas y tan criminales de Netanyahu y de Trump”.
La ceremonia de los Oscar comenzó con el monólogo del presentador de televisión y comediante Conan O'Brien, quien refirió con acidez: “es la primera vez desde 2012 que no hay actores británicos nominados en la categoría de mejor actor o actriz. El portavoz de los británicos dijo: “pero al menos nosotros sí detenemos a nuestros pedófilos”. (La Jornada).
